Mayo de 2009

Elecciones Europeas
‘Vamos a “votar” mentiras, tralará’ 

Enrique Climent Laguarda,
Presidente,
AUN


Con la democracia los ciudadanos nunca estamos lejos en el tiempo de la celebración de unas elecciones, ahora estamos a las puertas de unas, que hace tan solo unos treinta años, cuando yo era joven, eran impensables, casi míticas, me refiero lógicamente a las elecciones al Parlamento europeo.

A pesar de su trascendencia, no parece que los españoles nos  las hayamos tomado hasta ahora con gran interés, si hemos de hacer caso de los datos históricos de participación, lo que no deja de ser una lastima, porque si a la larga estamos “condenados” a ser europeos , en espíritu se entiende, que no legal y oficialmente que ya lo somos, saber ¿a quien votamos y porque? es muy importante,  saber, si el espíritu europeísta de los que se postulan es autentico, veraz y suficiente como para representarnos en la Unión europea.

Hoy y sabiendo que somos parte de esa Europa con la que soñábamos hace tan solo una o dos generaciones, hacer dejación del derecho al voto en estas elecciones  por considerarlas intrascendentes o que no van con nosotros, es un suicidio social.

Hoy estamos viendo como los partidos políticos españoles se están tomando con seriedad estas elecciones o así lo parece, con declaraciones grandilocuentes o melifluas, según el estilo del declarante, poniendo todo su empeño en conseguir más representantes que el resto de los partidos y así alardear de triunfo a nivel nacional, es decir, se han tomado estas elecciones, no como una forma de ayudar a construir esa Europa, que ha dejado de ser un sueño y ya se llega a ver como un objetivo alcanzable, sino como una escaramuza más en la lucha para la obtención del Poder – con mayúsculas- en esta nuestra tierra, al menos los dos partidos mayoritarios, que solo buscan eso, una parcela de poder, cuanto más grande mejor, aquí en España, y para ello están utilizando la habitual batería de criticas personales, desautorizaciones, declaraciones insultantes, búsqueda histórica de fracasos del oponente y tantas otras armas arrojadizas que en modo alguno satisfacen al ciudadano, porque aquello de “tu más” o “tu el doble” no ofrece ninguna confianza, solo crispación estéril.

Por eso creo que ha llegado la hora de que se cambien los esquemas en una campaña electoral, en lugar del ataque entre dos bandas, que no bandos, con la alternancia de las flatulencias mentales de algunos políticos cuando quieren vender su imagen o de edulcoradas y amaneradas promesas que sistemáticamente incumplen cuando alcanzan ese poder que tanto anhelan, los ciudadanos deberíamos asumir esta campaña a nivel de calle y con la colaboración de los medios cuando buenamente quieran aportarla.

Para eso, sin apasionamientos patrios, ni “forofismos” pseudo deportivos hemos de plantearnos la campaña a la inversa, valorando actuaciones, soluciones y opiniones, no sobre las propuestas que nos quieran presentar, sino sobre las materias que verdaderamente preocupan a los ciudadanos, como por ejemplo entre otras:
-         El urbanismo descontrolado e insostenible que ha propiciado la construcción especulativa y rampante, causa de la crisis económica.
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         La falta de planificación industrial que situé a España a un nivel europeo digno, y de promoción de la agricultura.
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          La política laxa en la preservación del medio ambiente y de los recursos naturales, que solo se manifiesta con palabras autocomplacientes y promesas a largo plazo, nunca con hechos.
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         El gobernar de espaldas a los ciudadanos, pensando que el voto les legitima para tomar cualquier decisión, lo que se traduce en corrupción.
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         Política tributaria que solo favorece a las rentas altas.
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         Mantener a la Justicia en la inopia presupuestaria, para que continué siendo lenta y cara, dejándola fuera del alcance de la mayor parte de la ciudadanía.
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         Escalas  salariales, dietas y complementos incontrolados, en los cargos políticos en cualquier instancia administrativa, que son un insulto para los españoles en general y especialmente para los casi cuatro millones de parados.

Sobre todo esto y de mucho más habrán de manifestarse esos políticos que buscan nuestro voto, y recuerden que se caza antes a un embustero que a un cojo.
 

No olviden, que hay muchos más partidos políticos en España, que tienen mucho que decir, especialmente en la Unión Europea, y que pueden coincidir con las materias que tanto nos preocupan, que nadie nos engañe hablando del voto útil, como si cada voto que no llegue a los dos partidos mayoritarios fuese un voto inútil por inaprovechado, eso no es cierto, en estas elecciones especialmente cada voto es útil, porque cuanto más diversa sea la representación española más seguros estaremos de que no quedará olvidada ninguna preocupación, queja o denuncia ciudadana por exponer y dirimir, el ejemplo lo tenemos en el ya famoso informe Auken impulsado por un buen número de  quejas y denuncias de ciudadanos españoles.

Recuerden que en estas elecciones, no nos estamos jugando la gobernabilidad de España, eso queda para otras que llegaran en su momento, ahora nos jugamos el respeto democrático y ser considerados como europeos de pleno derecho, no solo geográficamente hablando, que es como se ven algunos políticos que dicen representarnos.

 
Enrique Climent Laguarda
Abusos Urbanísticos ¡NO!