Nevares es el particular 'Petromocho' de Parres, asegura Ganaderos Unidos

La asociación reta a la Corporación a que participe en un debate público sobre el modelo urbanístico más conveniente para el municipio

R. DÍAZ
La Nueva España
LLames de Parres /
Sábado 06 de junio de 2009

La Asociación Ganaderos Unidos aseguró ayer que el Ayuntamiento de Parres tiene su particular «Petromocho» en el proyecto urbanístico del palacio de Nevares. El colectivo señaló que la situación económica de la promotora Palacio de Nevares S. L., sometida a concurso de acreedores, viene «muy oportunamente en auxilio del sentido común, al evidenciar como la Corporación de Parres ha estado apadrinando durante cinco años, contra viento y marea, a una empresa insolvente». Palacio de Nevares S. L. pretendía construir en la finca del palacio de Nevares, de 36 hectáreas de superficie, 200 viviendas, un complejo hotelero de lujo y un campo de golf.

Ganaderos Unidos lanzó a los concejales de Parres, pertenecientes a PSOE, PP e IU, un reto: celebrar un debate público o concejo
abierto sobre el modelo urbanístico más conveniente para el concejo.

La asociación ganadera criticó a los concejales de Parres, que aprobaron en febrero por unanimidad el PGOU, y que se vieron obligados a suspenderlo tres meses después, a la vista de los múltiples errores observados en el documento y al aluvión de alegaciones presentadas, que fueron avaladas por casi 2.000 firmas, más de la mitad del censo electoral parragués.


El colectivo cuestiona la «integridad» y la «credibilidad» de la Corporación municipal, por haber aprobado el PGOU, pese a los informes desfavorables de los servicios técnicos y jurídicos del Ayuntamiento. El PGOU, según Ganaderos Unidos, limita la edificación de viviendas unifamiliares en suelos de interés agrario, con la posibilidad de quedar fuera de ordenación, una vez desaparecida la explotación agrícola o ganadera a la que están vinculadas las viviendas. Además declara como zonas inundables prácticamente todas las vegas del Sella y el Piloña, así como varias riegas, quedando esas zonas prácticamente sin posibilidades de edificación. Ganaderos Unidos contrapone estas propuestas con el convenio de Nevares, también cuestionado por los técnicos y juristas municipales, donde sí se permite edificar. Un hecho que los ganaderos consideran «una grave discriminación».